Estas a punto de degustar el único patxaran elaborado con endrinas deshuesadas.

El patxaran es la maceración de endrinas en anís.

La endrina, compuesta de piel, pulpa y hueso, es la que aporta el color rojizo, el olor afrutado y cierta acidez al producto final pero el hueso, nos puede aportar olores y saberes desagradables según como se realice la maceración dependiendo de la temperatura, el estado de las endrinas, el tiempo de maceración, el grado alcohólico del anís y el dulzor de este.

Por todo ello, deshuesamos las endrinas, así podemos realizar una maceración más prolongada sin riesgo de que el producto final adquiera el sabor del hueso.

Como resultado de todo esto, conseguimos un patxaran donde se prioriza el sabor de la endrina con un equilibrio muy agradable entre el dulzor y la acidez, lo que lo hace un licor fresco, afrutado y armónico.

Pasamos a detallar las diferentes fases de la cata:

• Fase visual: brillante, limpio y cristalino. Color rojo con destellos dorados. Lágrima fina, densa y lenta. Se observa densidad en el licor al mover la copa.


Fase olfativa: intensidad elevada de frutas y frutos secos, aromas a endrina madura. Los anisados pasan casi desapercibidos. No se aprecia olor a hueso.


Fase gustativa: entrada dulce intensa, untuoso y muy suave. En retronasal aumenta enormemente el aroma a endrina madura. La intensidad de estos aromas es muy alta. No se aprecia el alcohol y los anisados pasan
desapercibidos. Deja sensaciones refrescantes. Final muy largo de amargos combinados perfectamente con los dulces que realzan la sensación global del licor dotándole de elegancia y personalidad.

Resumen: Patxaran Gaizka está elaborado con mimo, eso se aprecia a la hora de degustarlo debido a su suavidad y sus aromas afrutados con gran equilibrio. Su dulzor es francamente agradable. Sorprende el contraste entre la discreción en nariz y la potencia en retronasal.